Educación humanista

La educación humanista parte de una concepción de la persona humana como un agente dotado de conciencia racional, y considera que el proceso educativo es intencional para transformar al mundo y al propio sujeto. Este modelo consiste en enseñar a las personas a ser humanos. Es decir, va más allá de la acumulación de conocimientos, permitiendo desarrollar un pensamiento crítico.

Existen diversos beneficios en este enfoque educativo para la sociedad, por ejemplo:

  • Promueve el aprendizaje activo por parte del alumno
  • Se centra en los alumnos
  • Contribuye al bienestar social
  • Forma a los alumnos con valores como la empatía, solidaridad, responsabilidad o respeto
  • Se trata de un proceso de enseñanza-aprendizaje basado en la libertad
  • Rechaza el autoritarismo
  • Fomenta el aprendizaje al enfrentamiento de nuevos retos y la resolución de conflictos
  • Se busca un aprendizaje personalizado
  • Favorece un entorno en el que se aprende a través de la experiencia donde el alumnado debe pensar, reflexionar, cuestionar, indagar, proponer y hacer (pensamiento crítico)

Estrategias de educación humanista

El propósito de este enfoque educativo es favorecer la comprensión de nuestra propia indigencia y apertura intrínseca frente a los demás, es decir, la responsabilidad que tenemos frente a los otros que habrán de venir en el futuro, así como la dignidad compartida de todos los seres humanos (Fernández, 1999).

Universidad a Distancia de Madrid, (2016). Historia de la Educación – Humanismo Pedagógico. La Educación durante los Siglos XV y XVI. YouTube.
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